rutas

nunca dejes tu ciudad por amor 

al final de la noche igual estarás solo

en el baño vacío de un hotel, 

en los caminos del desierto 

mordiendo lágrimas de luna

amando hasta encontrar 

el sutil silencio donde no hay 

nombre

ni espíritu;

la esperanza ingenua

los ojos rotos

cicatrices

frágiles;

del desprecio guardaré

nudos de congoja,

el viento de tierra seca;

nunca dejes tu ciudad por amor

al final de la noche estarás solo 

con las colillas de cigarros

y las botellas rotas en el piso

de la habitación.

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